/ TECNOLOGÍA DE VIGILANCIA

Precisión física certificada

Garantizamos la medición exacta de radiación ionizante mediante tecnología TLD y OSL calibrada bajo estándares internacionales para proteger al personal expuesto.

CONTROL DE CALIDAD

Proceso de lectura

Nuestros protocolos automatizados aseguran la trazabilidad absoluta de cada dosímetro desde su recepción hasta la generación del reporte oficial.

Recepción y Registro

Lectura Termoluminiscente

Validación de Dosis

Cada dispositivo se identifica mediante código de barras único, registrando las condiciones ambientales iniciales para evitar lecturas alteradas por factores externos.

Procesamos los cristales TLD mediante calentamiento controlado en laboratorio certificado, extrayendo la dosis de exposición acumulada con máxima resolución analítica.

Un equipo de físicos médicos valida los espectros obtenidos antes de cargar los resultados finales al portal digital para su descarga inmediata.

ESPECIFICACIONES TÉCNICAS

Tecnología de sensores

Utilizamos materiales de alta respuesta física diseñados para registrar dosis mínimas con un margen de incertidumbre inferior al estándar regulatorio regional.

Rango de Medición

Estabilidad Térmica

Resistencia Ambiental

Sensibilidad desde 0.1 mSv hasta 10 Sv, cubriendo exposiciones ocupacionales de rutina y situaciones de emergencia radiológica extrema.

Sellado hermético que protege los componentes ópticos contra la humedad relativa del Caribe, garantizando la integridad de los datos físicos.

Cristales de fluoruro de litio dopados que previenen la pérdida de información por variaciones de temperatura en climas tropicales.

Close-up portrait of a physical TLD dosimeter badge being handled with steel forceps inside a glass decontamination hood, sterile clinical lighting.
Close-up portrait of a physical TLD dosimeter badge being handled with steel forceps inside a glass decontamination hood, sterile clinical lighting.
SEGURIDAD OPERATIVA

Protocolos de descontaminación

Cada dosímetro expuesto a materiales peligrosos pasa por un proceso de descontaminación química y física en áreas de contención controladas. Si el sensor presenta daños estructurales irreparables, se ejecuta un descarte seguro bajo normativas ambientales vigentes.